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No es una historia. Es una experiencia

  • Writer: Super8
    Super8
  • Sep 30, 2020
  • 8 min read

Updated: Mar 12, 2021

La película se enfoca en retratar la traumática experiencia que vivió María Belón (doctora española) junto con su esposo y sus tres hijos, todos sobrevivientes al terremoto submarino que ocasionó el gran tsunami índico de 2004. El hipocentro se originó en la costa occidental de Sumatra (septentrional/del norte) y el tsunami resultante devastó las costas de Indonesia, Malasia, Sri Lanka, India y Tailandia (con olas que llegaron hasta los 30 metros).



La impresión que me causó el relato supuso para mí un revés. Había algo en esa historia, una emoción, que me desarmaba antes incluso de llegar a articularla con palabras. Nunca pensé en hacer un film sobre el tsunami, pero desde aquel momento, contar la historia de esa familia se convirtió para mí en una necesidad (Juan Antonio Bayona, director de la película).

Las primeras escenas nos ubican directamente en Khao Lak (Tailandia), en un resort donde María y su familia estaban hospedados, durante la víspera de navidad. Y sin, siquiera, darnos la oportunidad de conocer bien a cada uno de los integrantes de la familia, ocurre la catástrofe natural que, en cuestión de minutos, llega a cambiar sus vidas para siempre. Así, inicia el primer acto y es ahí donde se empieza reproducir fielmente la historia real:


María (Naomi Watts) es arrastrada por el agua y en el proceso encuentra a su hijo mayor, Lucas (Tom Holland). Luego, entre los dos se ayudan para poder sobrevivir hasta que son rescatados por unos nativos que al ver el estado de María, decidieron que era mejor llevarla al hospital junto a su hijo. Ya en el hospital, Lucas se dedica a ayudar a la gente a intentar encontrar a sus familiares, mientras espera la recuperación de su madre.

Por otra parte, Quique (Ewan McGregor), el marido de María, se encuentra con sus dos hijos pequeños Tomás (Samuel Joslin) y Simón (Oaklee Pendergast) a los que manda, después, a un refugio para poder seguir buscando a María y Lucas por su propia cuenta.

Más adelante, a Tomás y Simón se los llevan en un coche junto con un grupo de niños huérfanos, pero justo el camión se detiene muy cerca al hospital en el que estaban María y Lucas. De pronto, Simón se baja de él para poder orinar (ya que no podía aguantar más sus ganas) y, finalmente, el padre logra llegar a ese hospital, también, después de haber buscado incesantemente con la ayuda de otros sobrevivientes. Y, como una especie de milagro, todos se vuelven a reencontrar.



Hacer The Impossible ha sido un viaje emocional. Hemos convertido una historia real en una aventura cinematográfica que a muchos nos ha transformado como cineastas y, aún más, como personas. Es una película muy compleja y difícil de escribir [...] Me gusta pensar que en nuestra película no hay un tsunami, sino dos. Uno es físico, brutal y miserable. El otro es emocional, tierno y colosal (J. A. Bayona, director de la película).

Una película de carácter impresionista


Ya lo dije con anterioridad: No es una historia, es una experiencia.

Este es un tipo de relatos son creados con una esencia impresionista, donde más importa el impacto visual-narrativo que la profundidad, el nivel de detalle y la calidad simbólica de éste. Su impacto visual-narrativo destaca gracias al montaje, a la edición, a la escenografía, al maquillaje y, sobre todo, a los efectos especiales.

Es posible que Bayona haya decidido, desde el guión, representar los hechos de manera que el espectador sea capaz de vivirlos en una sala de cine, con la misma intensidad y emoción que el vivió al escuchar el relato de María. Razón por la cual, las imágenes que proyecta son muy conmovedoras y desgarradoras.


Este tipo de películas no abordan temas muy personales o íntimos, pero se sienten, de alguna forma, muy cercanas. Esto debido a las emociones y a los estados mentales que se ven materializados en la historia: la pérdida, la desesperanza, el dolor, el miedo, la tristeza, y la voluntad de reencuentro.


Además, los protagonistas logran transmitir dichas emociones gracias a sus buenas interpretaciones, filmadas de tal manera que, las imágenes (situaciones) que nosotros vemos en pantalla, resulten efectivas; aún, sin ser buenos personajes como tal (son personas comunes). Creo que la premisa que podría describir a esta película, en su totalidad, sería: "Si la familia está unida por un vínculo verdadero puede superar cualquier desastre o catástrofe en la vida".


Es así que, nace el título de la película. Según Bayona, dicha elección "hace referencia a lo desconocido, en general, a aquello que te supera y cuesta enfrentarte".


No obstante, no pude evitar sentirme extrañado al ver que la película ‘americanizó’, descaradamente, la historia y el lugar de los hechos. No es por ser fiel al naturalismo y al realismo estético de la etnografía en cámara, pero cuando busco una película sobre catástrofes naturales que no han sucedido en Estados Unidos, pretendo encontrar (al menos) una representación verdadera de lo sucedido.

Me da la impresión que Bayona utilizó el terremoto submarino solo como contexto o excusa para resaltar todo la experiencia de la familia. Se entiende la propuesta de que la trama gire en torno a la supervivencia de éstos mismos, pero, yo me pregunto:


¿Era realmente necesario limitarse a una sola óptica?


Nadie puede discutir que, el impresionismo cumple en hacernos sentir, empero, cuando esto se vuelve excesivo da la sensación de que todo es muy superficial, muy predispuesto, muy dramatizado; es decir, ¿en qué momento se habla de los nativos como personas que también han sufrido a causa del tsunami? ¿En qué momento se habla sobre la política y los protocolos locales como trasfondo y contrapunto? ¿En qué momento se habla de las víctimas y los daños materiales como cierre o reflexión final de la trama? ¿En qué momento la trama deja de depender en solo el sufrimiento de los protagonistas y sale de su círculo de redundancia?


Todo esas carencias hacen que la obra, en general, se vea muy partidista e incompleta. Incluso, puede que no resulte tan trascendental como otras grandes obras que sí han sabido equilibrar el factor humano (emocional) y el factor catástrofe (entorno). Recuerden a The Day After Tomorrow (2004), Deep Impact (1998), Twister (1996) o Bølgen (2015). En cambio, Lo Imposible resulta ser más una combinación entre Turist (2014), Armageddon (1998) y Poseidón (2006). Películas que me gustaron, algunas sí tenía excusas para centrarse en solo los supervivientes, pero muy americanizadas al fin.


Digamos que un tsunami como elemento conductor de trama nunca debe ser focalizada. Considero que hubiese sido más enriquecedor poderlo ver desde varias perspectivas, haciendo más interesante la forma cómo está filmada, siempre equilibrando la importancia que se le da a los protagonistas, en lugar de apostarle todo al impresionismo de los planos, los efectos, las actuaciones y el soundtrack.


Sé que no todas las películas mencionadas anteriormente han trabajo en base a historias reales, pero les hago recordar que, un trabajo mejor equilibrado sí es posible. Y que no hay necesidad de ‘maquillar’ tanto la historia para hacerla entretenida, memorable y compleja.



Todo el proceso ha sido increíble. Desde el primer momento en que Juan dijo que quería hacer una película sobre esta historia, nosotros dijimos que no era solo nuestra historia, sino la de mucha gente. Pero, no todos fueron tan afortunados como nosotros. Así que al final la película trata de explicar lo que no se puede decir con palabras, pero vosotros podéis, porque solo el arte lo puede hacer (María Belón, durante la realización de la BSO de The Impossible).

Saturación melodramática


Por un lado tenemos escenas muy bien logradas como la recreación del tsunami, con unos efectos visuales y un diseño de producción alucinantes y complejos, y todo lo hacen la madre y el hijo para sobrevivir a esas colosales olas. Me encantan los buenos efectos especiales, los buenos movimientos y posicionamientos de cámara, el buen montaje de sonido, las grandes actuaciones, pero cuando los tópicos narrativos redundan en la lástima, la pena y el dolor, hace que todo se vea muy ‘novelezco’ y termina alejándose de la realidad (lo cual es irónico).


Y es que por momentos se asemeja a una novela melodramática cuasi perfecta que solo busca generar un solo tipo de emociones y se abstiene a brindarnos nuevas imágenes que sirven para entender (por ejemplo) el porqué esta película debería significar algo para nosotros, así como lo dijo María Belón.

Creo que es muy irregular en su propuesta y, a veces, cae en los clásicos clichés Hollywoodenses, lo que, para mi, resta en lugar de aportar.


La película es muy hermosa, no hay que negarlo, pero es muy limitada. Eso atropella mucho los logros del elenco y la banda sonora; “buscar la lágrima a toda costa” resulta ser una técnica muy desesperada y conveniente. Fíjense en la última secuencia del tsunami donde, para incrementar una tensión artificial, vuelven a saturarnos con escenas donde la madre resulta gravemente herida por el tsunami (con imágenes muy explícitas y carentes de realismo). Un silencio sutil e introspectivo hubiese quedado mejor, algo así como la escena final en el avión, donde el subtexto deja entender esa marca, esa huella, de ese trauma con el que se queda, al final, cada integrantes de la familia.

Esos pequeños detalles hacen que la película tenga mayor dimensión y profundidad, pero lamentablemente un 70% de ella estuvo llena de imágenes, sí muy fuertes y conmovedoras, pero muy centradas en sí mismas. Al proyectar solo eso, hacen que se bloqueen otros detalles que, quizá, hubiesen sido más interesantes de registrar; como la escena en la montaña cuando una anciana (interpretada por Geraldine Chaplin) le habla a Thomas sobre las estrellas muertas, componiendo una metáfora muy poderosa que podría haber caracterizado el núcleo central de la trama.


Un simbolismo de la vida humana


Discutir sobre ello puede ser motivo de debate religioso y filosófico. En términos cinematográficos, los símbolos presentes en un relato audiovisual corresponden a la semiótica de la imagen. En esta sección lo que quiero expresar es una breve síntesis de lo que significaría la "vida humana" tomando de referencia lo proyectado en la película.


Muchos expertos consideran que el comienzo de la existencia surge cuando una madre "lo da a luz". En este caso, el significado de la vida, se asocia al comienzo de existir después del nacimiento. Por lo tanto, la vida y su belleza, en su sentido más amplio, vendría a ser un concepto que suele referirse a la actividad que realiza un ser orgánico autónomo (como nacer, desarrollarse, reproducirse y fallecer). Lo "humano" es, simplemente, todo aquello que es propio y característico de la especie.


Entonces, el simbolismo de la vida humana radica en su antítesis con todo lo que pueda acabar con dicha definición, por ejemplo, la muerte. Ésta vendría a ser el "final de la vida humana". Asimismo, para quienes creen que existe una "vida posterior", lo que se vincula a lo espiritual y no al cuerpo físico, vendría a ser también un símbolo de vida humana, pues, se considera que es a partir de ella que nace el vínculo con lo espiritual, de otro modo no sería posible acceder a ella.


En conclusión, la superviviencia sería la mera conservación de la vida misma, especialmente, cuando es a pesar de una situación difícil o tras de un hecho o un momento de peligro, que el ser humano (como especie) puede revelar los secretos y los significados de lo que es sobre-vivir. Un simbolismo atemporal y omnipresente que solo puede ser entendido cuando se supera la misma muerte. Sirva de ejemplo, el mensaje que te deja la historia real que hemos podido presenciar en esta película.



Aunque esas estrellas pueden estar muertas o moribundas, alguna vez fueron tan brillantes que iluminaron todo el sistema solar; al igual que una persona muy importante en tu vida puede haber iluminado tu mundo cuando estaba viva [...] Supuse que eso significa que debido a la situación en la que se encuentran, no se dan cuenta y no pueden saber con certeza si sus seres queridos están muertos. Y, a veces, no saber la respuesta a esta dolorosa pregunta puede darte más consuelo que saber si están muertos. (Danya, A.K.A PinkMcflurry, Letterboxd user) [traducción,Super8]


Calificación: 3/5


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Soy una persona, intelectualmente, inquieta, con un bagaje cultural y artístico que se aproxima hacia una comprensión más profunda del cine, eliminando lo superfluo y potenciando lo significativo. Mi contemplación activa y perceptiva se preocupa por expresar pensamientos auténticos y enunciar proposiciones que describan y reflexionen sobre el visionado de una obra.

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