top of page

El dilema legal y económico de Bahrani es un instrumento de doble filo

  • Writer: Super8
    Super8
  • Nov 7, 2020
  • 9 min read

Updated: Mar 13, 2021

Esta película dirigida por Ramin Bahrani, coescrita con Amir Naderi y protagonizada por Andrew Garfield (Dennis Nash), Michael Shannon (Rick Carver) y Laura Dern (Lynn Nash), nos relata sobre un padre que se esfuerza por recuperar la casa donde vivía con su familia, tras ser desahuciado. Por irónico que parezca el destino, termina trabajando para el farsante hombre de negocios que dejó a él y a toda su familia en la calle.



—Cuando trabajas para mí, eres mío.-Rick Carver

Para entender el contexto en el que se desarrollan los personajes de la película, se requiere explicar brevemente cómo es que un país como Estados Unidos llega a tener una crisis financiera, esto debido a las nefastas inversiones inmobiliarias y a la existencia de menores tasas de interés que se explicarán acontinuación.


Crisis hipotecaria de los Estados Unidos


Todo empieza a partir del crecimiento vertiginoso de la “Nueva Economía”, que fue el resultado del desarrollo y aplicación de la informática, el Internet y las telecomunicaciones. Estas tres formaron parte del proceso llamado “globalización”. De éste, surgieron las ‘burbujas’ de mercados financieros, de las cuales nos interesa, solo la del mercado hipotecario.

Estados Unidos todavía no se recuperaba de la anterior crisis: la aparición de la Burbuja puntocom (el crack de las bolsas de valores del año 2000). Dicha crisis había generado una recesión económica y una alza de los niveles de endeudamiento (deflación). Es ahí, cuando el auge de las inversiones hipotecarias sirvió como principal medida para soportar dicha crisis.


El mercado de acciones atrajo los capitales extranjeros que propiciaron el consumo privado y la aparición de la euforia hacia los bienes raíces. El problema fue que se bajaron las tasas de interés pensando más a corto plazo, que a largo plazo; por ende, se incrementaron los precios de las casas produciendo una burbuja inflacionaria considerable. En otras palabras, las familias estadounidenses llegaron a ser “propietarias” de sus bienes raíces con tan poco que comenzó a saturarse el mercado.


Los desencadenantes fueron los Crédito subprime, los cuales eran concedidos sin garantías por parte de las instituciones inversoras (inmobiliarias, bancos y aseguradoras). Las comisiones bancarias resultaron gravosas debido a que se violó el límite impuesto por la Reserva Federal sobre la concesión de este tipo de préstamos. Entonces, se aumentó el endeudamiento de las familias ya que los holdings bancarios tenían la plena libertad de realizar cualquier negociación financiera a su antojo (irregularidad existente desde la década de los ochenta).


Esto es importante, ya que, esta clase de créditos aumentó la tasa de morosidad y el nivel de ejecuciones (embargos). Y tanto fue la “viveza humana”, especialmente la de los mercantilistas, que los bancos empezaron a trasladar sus negocios hacia los intermediarios no bancarios y a operaciones “fuera de balance”, comprometiendo sus activos en hipotecas de alta “toxicidad”, lo que al final generó una espiral de desconfianza y pánico inversionista (caída de las bolsas de valores) de todo el mundo.


Lo mencionado hasta aquí sirve para entender al personaje de Rick Carver, quien es el que forma parte de esta burbuja inmobiliaria que se retrata en la película de forma superficial.

El boom hipotecario que el país creía tener fue todo un fraude. La falta de regulación financiera permitió que grandes instituciones apalancaran sus activos o capitales creyendo ganar más, pero solo estaban preparando el terreno para una crisis de mayor dimensión. Todo ello reflejó un menor crédito, empleo y liquidez, provocando que las familias no tengan dinero para pagar y reduciendo la posibilidad de que el PIB (Producto interno bruto) sea utilizado para cubrir las deudas.

La desaceleración del país ocurrió tan rápido que dejó a muchas familias sin hogar. Se disminuyeron las ventas de casas y lo más importante: se dio una caída sustancial de los índices de confianza del consumidor a niveles del 2006.



—¿Quién en su sano juicio no preferiría poner a alguien en una casa, que arrastrarlos fuera de ella? Hasta hace tres años yo era un antiguo agente inmobiliario habitual, ponía personas en casas, especulaba con propiedades, ese era mi trabajo.-Rick Carver

Infame trayecto


El conflicto de la trama no tarda en hacerse presente y parece estar de acuerdo con lo dicho por Vanoli (2008): fueron las sociedades financieras las que otorgaron créditos hipotecarios poco transparentes y éticos a diversos sectores de la población estadounidense (especialmente a los migrantes extranjeros), los cuales, debido al déficit corriente y fiscal de la economía de esos años, pactaron indebidamente tasas de interés bajos pero variables.

En la película es Rick Carver quien intenta vender la cartera de créditos hipotecarios ‘tóxicos’ a la banca, transfiriendo un gran riesgo inherente para ellos, mientras obtenía su respectiva comisión como generador de créditos junto con su ‘aprendiz’ Dennis Nash.


Desde el suicido del propietario en la primera escena, Ramin Bahrani nos sugiere ver esta crisis desde una perspectiva moral y humana. Razón por la cual, se nos presenta al personaje de Dennis decidido a luchar por mantener su casa a pesar de sus escasas habilidades profesionales y su penosa condición legal. Cuando se ve obligado a desalojar su hogar junto con su hijo pequeño y su madre, se puede sentir la angustia de lo que vendría a ser un deshaucio repentino y sirve para construir un dilema moral que se verá corrompido conforme avanza el segundo acto. Trabajar para personas como Carver significó hacerles lo mismo (y peor) a otras familias.


Centrarse en una aproximación de realismo social hace que la película se vaya más por el thriller y el drama que lo policíaco o biográfico. La trama entretiene por algunos detalles narrativos que se ven redorzados por las interpretaciones del gran elenco, ayudando a presentar una ejecución bastante creíble, lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿Qué haríamos en esa situación? ¿Es lo correcto? ¿Valdría la pena? ¿Por qué se siente tan bien, pero a la vez tan mal?


El director trata de mantenernos hasta final con esa ambigüedad: ¿que está bien?, y ¿qué está mal? Empatizamos con Dennis desde un principio, pero lo comenzamos a cuestionar por las mentiras que dice y las verdades que oculta, principalmente hacia su madre y su pequeño hijo. Él era un personaje desesperado por recuperar su casa, pero fueron las circunstancias económicas y legales las que lo llevaron por un camino más infame. Aspira a tener lo que tiene Carver y tarda en darse cuenta que todos lo empiezan a odiar, incluso, su propia familia, quienes lo abandonan al no soportar ver el hombre en que se ha convertido.


Son la corrupción de sus principios lo cual nos anticipa que nada va a terminar bien, que esa riqueza que ha logrado tener en tan corto plazo ha sido facilitado por el nefasto sistema corrupto en el que está metido.


Carver como personaje es inescrupuloso, magnate y seductor, llega a brillar más que Garfield y Laura Dern, empero, no como contrapunto de la trama, porque realmente el sistema es el verdadero enemigo de esta historia. Lo podemos comprobar en la última escena (conflicto armado). El sistema es el que los llevó a ambos a la decepción más profunda: para Dennis, murió la posibilidad de otorgarles una mejor calidad de vida a su familia; y para Carver, la posibilidad de seguir aprovechándose de las falencias del sistema para incrementar sus beneficios económicos y riquezas materiales.



—Estados Unidos no rescata a los perdedores.-Rick Carver

Casas y paranoia


Me gustó que en la película esté presente el principio de "causa y efecto", pues, las acciones de los protagonistas nunca se quedan libre de nuestro juicio moral y ético. Esto llega a su punto de inflexión después de la fiesta de Carver y Dennis, en donde ambos tienen su conversación más íntima y reveladora. El estado de ebriedad les ayuda a confesar cómo se sienten al respecto, y dejan fluir sus emociones más humanas.

Carver ha escogido el bienestar material, pero Dennis no lo termina de aceptar; este último detalle conlleva a su límite de su frustración y se rompe cuando falla en entregar a tiempo el documento falso que haría perder el juicio de la familia Tanner (su ex-vecino) frente al tribunal.


La película cuenta con montajes bastante buenos a la hora de exponer los robos de los inmuebles de las casas desocupadas por parte de Dennis y su equipo, así como también, sus conflictos con los propietarios. Dicho sea de paso, debo agradecer al director por cumplir con cierta diversidad cultural, pues, recordemos que eran los migrantes extranjeros los más afectados.


Sobre la salud mental/emocional de las personas que pasan por el proceso del desahucio nunca se llega a abordar, pero al menos cumple en crear esa sensación implícita de paranoia, que nos deja con un mal presentimiento y agarrados del asiento esperando que se resuelva el conflicto de una vez por todas.


En la película pudimos ver a ancianos y a niños, por lo tanto, hubiese sido interesante que también se exploraran las consecuencias que trae consigo todo proceso de desahucio en las poblaciones vulnerables. Yo hubiese purgado la película de algunos momentos dramáticos que resultaron un tanto exagerados según mi apreciación,


Lo que no se puede negar es que, gracias a la fotografía y al montaje se logra sentir esa sensación de peligro, suciedad y malestar constante, pues, creo que nadie está acostumbrado a ver conflictos hipotecarios o crisis financieras en películas que no sean de corte documental, especialmente, en donde se retratan a esas ‘víboras’ que están dispuestas a matar a sus presas en los momentos más difíciles o vulnerables.


En tal sentido. la película comparte más similitudes con Margin Call (2011) de J.C. Chandor, The social network (2010) de David Fincher y Moneyball (2011) de Bennett Miller, que con La gran apuesta (2015) de Adam McKay o Malas noticias (Too big to fail) (2011) de Curtis Hanson. Y Si aman el género sabrán que El lobo de Wall Street (2014) de Martin Scorsese y The Founder (2016) de John Lee Hancock, son mucho mejor obras que la de Bahrani.

La única diferencia encontrada en las películas mencionadas es: la forma de abordar el tema de la crisis económica estadounidense.

Por ejemplo, McKay decide plantearnos un discurso bastante claro, biográfico y dramático, de lo que es el incumplimiento crediticio en el mercado y cómo es que surgen estos personajes que se aprovechan y van contra la corriente de lo legalmente establecido. No obstante, Bahrani, prefiere plantear su discurso de manera ambigua y colocándonos en los problemas internos del protagonista, que a través de sus acciones se nos permite intervenir (moralmente) para sacar nuestras propias conclusiones.


¿Esto es provechoso para la película? Creo que es un 50-50.

Por una parte, ayuda a incrementar el drama y la tensión del conflicto, para hacernos sentir por el lado emocional y sentimental de la trama. Y por otra parte, le resta credibilidad, solidez y profundidad, dejando con la boca amarga a muchos expertos del tema.



—Esto es dinero serio.-Lynn Nash

Desalojo escabroso


La película nos hace recordar las razones fundamentales del porqué la crisis financiera estadounidense afectó a muchas familias, pero aborda superficialmente la expansión del crédito irresponsable y la innovación financiera en instrumentos de elevado riesgo que terminaron por impulsar el incremento del endeudamiento en hipotecas, tarjetas de crédito, bonos, obligaciones, etc.


La burbuja inmobiliaria siempre será un tema interesante para descontruir en guión, pero lo que no hay que olvidar es que se trata de una película y no de un libro. Por lo tanto, para evitar el pánico derivado de una mala ejecución de historia y de eventos, es necesario pensar bien el enfoque del mensaje que siempre se nos presenta con más fuerza en el último acto, especialmente, en la escena final. Sin embargo, los arcos de los personajes (sin excepción) terminan como la cartera vencida en créditos otorgados sin garantías, con un elevado riesgo de no poder salir satisfechos después de ver la película.


No puedo decir que el final cae estrepitosamente como lo hicieron los préstamos hipotecarios del 2007, pero realmente no convence. Incluso, la última toma es abrupta, insípida y nos deja en un mal estado. Ese es el problema de haber enfocado la crisis financiera de manera ambigua, quizás, ya para el final hubiese resultado mejor que el director nos revele un bando por el cual elegir. El bando donde ambos personajes terminan solos y tras las rejas, pero no entiendo por qué Bahrani decide cortar con un final abierto, ¡Totalmente innecesario!


Repito, este tipo de historias es para coger un bando, porque alguien cometió un error, alguien hizo las cosas mal y todos ya sabíamos quién o quiénes eran. Interesante es su desarrollo hacia el conflicto moral y humano, la película tiene un buen comienzo y un segundo acto regular, pero el final es escabroso.


El cierre del dilema legal y económico de Bahrani viene siendo un instrumento de doble filo, el cual no termina de favorecer a los intereses del espectador más experimentado, quizá, su gran estafa financiera solo funcione con el espectador promedio.

Te interese o no el contexto narrado, creo que esta película sirve para reflexionar sobre lo que las familias estadounidenses vivieron en esos años de crisis.


Sin siquiera analizarla a través de un enfoque teórico-académico, sabemos que la perspectiva propuesta resulta ser víctima de la falta de pulcritud del mismo director.



—¡Esta es tu casa!-Dennis Nash


Calificación: 3/5


Sígueme en Letterboxd --> https://letterboxd.com/Super_8/


Comments


Acerca de mí

Super8.jpg

Soy una persona, intelectualmente, inquieta, con un bagaje cultural y artístico que se aproxima hacia una comprensión más profunda del cine, eliminando lo superfluo y potenciando lo significativo. Mi contemplación activa y perceptiva se preocupa por expresar pensamientos auténticos y enunciar proposiciones que describan y reflexionen sobre el visionado de una obra.

Publicaciones

Etiquetas

¿Me he perdido de algo bueno últimamente? Por favor, házmelo saber.

© LaCamaraOscura-by-Super8. Proudly created with Wix.com

bottom of page